Que los parques nacionales no se cuiden solitos 🏞️ (serie Massinha)
- arepita
- Feb 15, 2024
- 3 min read

Alrededor de 21 % del territorio de Venezuela está resguardado para nuestros descendientes bajo la figura de “parque nacional” (un total de 44). Si sumamos otras áreas protegidas, el porcentaje se dispara a 56 %, un rĂ©cord regional, lo dice el Banco Mundial. Eso suena bellĂsimo.
A Maduro (sĂ, a Maduro) le debemos la creaciĂłn de uno de los más recientes y el más grande de todos esos parques nacionales, el Caura (estado BolĂvar) en 2017, que todavĂa no aparece en muchos mapas. Pero tambiĂ©n, que no se te olvide, el decreto del Arco Minero del Orinoco (2016). Este reportaje de Mongabay en Español te cuenta algunas de las contradicciones alrededor.Â
Brasil, por su parte, cuenta con 76 parques nacionales que abarcan solo 3 % de su gigantesco territorio. Si contamos otro tipo de áreas protegidas, el porcentaje se eleva a 30 %. Hasta ahora, solo hay una experiencia de parque binacional entre ambos paĂses: el conjunto SerranĂa de la Neblina (Venezuela)-Pico de la Neblina (Brasil), decretado a finales de los años 70.
Recordemos que Venezuela, durante la mayor parte de su historia moderna, se ha desarrollado alrededor de las explotaciones petroleras en la franja costera, lo que ha permitido “salvar” parte del sur, aunque este patrĂłn está cambiando aceleradamente en años recientes. Los brasileños tienen su propio incendio prendido en la AmazonĂa, al vaivĂ©n de los cambios polĂticos: en teorĂa, el paĂs vecino en este momento es un gobernado por un presidente (Lula) con mayor inclinaciĂłn a la protecciĂłn de áreas verdes. Su antecesor, Jair Bolsonaro, tomĂł decisiones tan controversiales como la privatizaciĂłn de un trĂo de parques nacionales. Por otra parte, la legislaciĂłn de Brasil con respecto a las tierras de propiedad indĂgena es mucho más sĂłlida jurĂdica y polĂticamente, no un mero discurso de la boca para afuera cada 12 de octubre.Â
El propio concepto de “parque nacional” no está libre de controversias. ÂżSi la poblaciĂłn de tu paĂs crece y necesita espacios, es Ă©tico priorizar los espacios protegidos? Muchos biĂłlogos, que a veces pueden parecer los nerds románticos y antipátocos en esta historia, por su parte piensan que tan importante como los parques nacionales es crear “corredores” de vida silvestre entre ellos, pues muchas especies no conocen de territorios delimitados.
ÂżEstán cumpliendo su papel los parques nacionales en la frontera de Brasil y Venezuela? “No es una respuesta en blanco y negro. Sin que esto exima a los Estados de sus responsabilidades, es una regiĂłn compleja desde el punto de vista logĂstico. El acceso es difĂcil y los recursos econĂłmicos que se requieren para vigilancia, mantenimiento y control de los parques nacionales son altĂsimos”, dice Juan Carlos Amilibia, biĂłlogo y guĂa turĂstico, y agrega: “No es sencilla la meta de proteger 100% estas áreas. En muchos casos son tierras de nadie. Es cierto que hay afectaciĂłn dentro de los parques nacionales de Venezuela en la frontera, por ejemplo con la minerĂa ilegal, pero tambiĂ©n es cierto que esta afectaciĂłn es menor si la comparamos con la que ocurre fuera de los parques”.
La biĂłloga MarĂa “Tina” Oliveira, que trabaja para la ONG Wataniba, coincide a tĂtulo personal: “Todas las informaciones con las que contamos apuntan a que no podemos afirmar que nuestros parques nacionales en la frontera sur no sirven para nada. En su mayorĂa coinciden, por otro lado, con tierras ancestrales indĂgenas. En muchos de estos parques nacionales se está yendo en contra de la ley venezolana, pero la transformaciĂłn del espacio en ellos es menor que con respecto a lo que ocurre en la periferia”.
“No creo que se estĂ© cumpliendo mucho desde el punto de vista de la normativa legal, ni en el lado de Venezuela ni el de Brasil. Los parques nacionales de Guayana y la AmazonĂa siempre han estado desatendidos. Hay una grave carencia de personal capacitado para la labor de guardaparque”, considera el ecĂłlogo Enrique La Marca, profesor emĂ©rito de ULA. Pero tambiĂ©n matiza: “Muchos de estos parques se cuidan solitos. Están en zonas remotas, o en posiciones topográficas empinadas, o no cuentan con los suelos más adecuados para siembras”. La gran pregunta es si estas áreas protegidas podrán seguir asĂ con el paso de los años: mejor no me defienda, compadre, que yo me defiendo solo.  Â
Massinha es una serie de contenidos especiales sobre ambiente, salud y migraciĂłn en la frontera Venezuela-Brasil
VersiĂłn extendida de la Massinha en la Arepita del 15/02/2024
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