Ser amada para maternar con amor đ€°đ»
- johanna9668
- May 19, 2024
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El embarazo, parto y puerperio traen consigo una revoluciĂłn emocional en el mundo interior de cada madre. Cada una es distinta de las otras, y cada experiencia es Ășnica. En una bĂșsqueda de espacios dignos y amorosos, un grupo de mujeres ha decidido formarse para ser compañĂa y contenciĂłn durante este proceso: las doulas. Conversamos sobre la labor de la doula en este transitar emocional con Isabella Polito, doula, consejera de lactancia y coordinadora de la Red Mundial de Doulas: Â
đ Espacio para gestar
Como sociedad deberĂamos asumir que la maternidad es el proceso creativo por excelencia. Es un proceso maravilloso, milagroso, que ocurre en el cuerpo de una mujer, en el que se va a desarrollar una nueva vida. Esta mujer necesita que le demos el espacio para que disfrute ese momento, que es Ășnico en la vida de una persona. Cada embarazo es Ășnico y no se va a repetir, porque el siguiente embarazo, el siguiente bebĂ©, va a ser otra experiencia. Y lo que ocurre allĂ es el maravilloso milagro de la encarnaciĂłn de un ser, con delicadeza y fortaleza a la vez, paradĂłjicamente. Es energĂ©ticamente impresionante.Â
Entonces, ÂżcĂłmo darle apoyo a esa mujer? CuidĂĄndola, haciĂ©ndola sentir amada. DĂĄndole el espacio para que haga lo que ella quiera. Que si quiere dormir, duerma; que si quiere caminar, camine; que si no quiere hacer nada, no haga nada. Es decir, que no estĂ© atada a hacer lo que hace siempre. Que se entienda que si estĂĄ creando una vida, a veces va a necesitar, simplemente, estar sin hacer nada, porque su cuerpo estĂĄ gestando, su cuerpo estĂĄ creando una maravilla. Ella estĂĄ viviendo un proceso en el que estĂĄ generando un mayor volumen de sangre y necesita nutrientes: su cuerpo estĂĄ generando de la nada un ser vivo con huesos, con un cuerpo maravillosamente perfecto.Â
ÂżQuĂ© deberĂamos hacer? Hacerla sentir bien, no generarle estrĂ©s, no dar opiniones si ella no nos las pide. Por ejemplo, basta que una mujer estĂ© embarazada para que mucha gente empiece a preguntar, decir y sugerir cosas que tiene o que no tiene que hacer âmuchas veces sesgados por lo que ellos vivieronâ. Y resulta que, muchas veces, ella simplemente necesita que la acompañen, que estĂ©n a su lado, que la hagan sentir cĂłmoda y que no le den informaciĂłn si ella no la estĂĄ pidiendo. Es un momento muy sensible, en el que su vida, cuerpo y cerebro se adaptan a esta nueva experiencia que es ser madre.
đšâđ©âđ§ La tribu como soporte emocional
El estado emocional de la madre varĂa mucho durante las distintas etapas del embarazo y la maternidad. Tenemos que entender el contexto en el que ocurre el embarazo: la edad que tiene la madre, si fue un bebĂ© buscado, si es un bebĂ© que llegĂł por alguna equivocaciĂłn de los mĂ©todos anticonceptivos, si quedĂł embarazada en un salida de una noche o con una pareja estable, si estĂĄ enamorada y el bebĂ© llega porque es un proyecto de vida que ha hecho ella con su pareja⊠va va va a depender mucho del contexto, de cĂłmo ese bebĂ© fue concebido. Ni hablar de bebĂ©s concebidos por el abuso sexual, por ejemplo. La mujer embarazada pasa por procesos que son difĂciles de comprender para cualquiera de los que estĂĄ a su lado.
Su estado emocional tambiĂ©n tiene que ver con las hormonas que estĂĄn apoderĂĄndose de su cuerpo. Puede sentirse un poco rara, tener mĂĄs sueño. Pero es parte de lo que su cuerpo le estĂĄ pidiendo, necesita descansar. Entonces, hay cosas que dejan de tener tanta importancia. Puede tambiĂ©n estar un poco mĂĄs olvidadiza con respecto a sus citas, a su trabajo. Se hace difĂcil la concentraciĂłn. Por eso, muchas personas cuando estĂĄn embarazadas dejan los estudios, dejan su trabajo, y esto es algo que es poco comprendido por el resto de las personas.Â
Se espera que ella geste un bebé, sea productiva económicamente, sea inteligente, sea activa, que mantenga su vida igual. Pero resulta que no, la vida no es igual, estå pasando algo dentro de su cuerpo que amerita un espacio, un tiempo, otro ritmo muy diferente al ritmo de la calle, de la ciudad, de la vida cotidiana. Es el ritmo de gestar un bebé. En su mundo interior ocurren cambios que no son visibles ante los demås. Se activan las memorias de su infancia, de cómo ella fue recibida como bebé, de cómo fue su relación con su padre, con su madre. Entonces, es un momento muy movilizante a nivel emocional, que se suma al pensamiento de: ¿cómo voy a gestionar el ser madre, tener un bebé, poder cuidarlo? ¿Cómo va a cambiar mi vida cuando lo tenga y cómo estoy cambiando ahora?
Si hablamos del padre, de la persona que le acompaña, a esta persona también se le estån movilizando emociones. Si no tiene un soporte alrededor, de personas sensibilizadas ante este proceso, se hace un proceso bastante solitario. Por ello, es importante buscar esa tribu que se ha perdido en la vida contemporånea.
đ Doulas: constructoras de paz
La doula es una persona que tiene la comprensiĂłn emocional de lo que estĂĄ atravesando la madre. Maneja informaciĂłn acerca de opciones de parto respetuoso, de mĂ©dicos, de parteras, para que la mujer tenga el parto que ella quiera. Yo dirĂa que, por eso, es una figura fundamental, importante. TambiĂ©n ofrecemos herramientas para el manejo del dolor, para el bienestar de la gestante, para que se sienta mĂĄs cĂłmoda con algunos sĂntomas como los dolores de espalda, los malestares de las piernas, los mareos. Entonces, la doula da informaciĂłn, pero da tambiĂ©n mucho a nivel emocional: comprende los vaivenes, los altibajos emocionales que pueden ocurrir.
No debemos confundirla con una comadrona. La comadrona es una mujer que se capacitaba para atender los partos. Hoy existen formaciones para la parterĂa, aunque no en todos los paĂses porque su figura ha sido perseguida por el gremio mĂ©dico. La doula no atiende partos, no da opiniones mĂ©dicas, no hace diagnĂłsticos: estamos maternando a la madre, y al padre tambiĂ©n si es necesario.Â
La pareja tambiĂ©n se transforma cuando con la llegada de un bebĂ© y eso tambiĂ©n amerita compañĂa, tanto para la madre como para el padre. Las doulas buscamos una paternidad presente. Buscamos que este hombre se involucre y no se sienta ajeno a esto que estĂĄ ocurriendo. A que sea copartĂcipe y a fortalecer su vĂnculo con el bebĂ©, que sea consciente de que su compañera necesita contenciĂłn y protecciĂłn, y necesita de un proveedor que le permita criar a este bebĂ© sin la presiĂłn de las preocupaciones financieras. Esto puede ser polĂ©mico, pero deberĂa ser asĂ, desde lo familiar hasta lo legal.
Este bebĂ© no va a ser bebĂ© mĂĄs nunca. Y es aquĂ cuando necesita de la presencia de su madre, que es vital para su desarrollo psicoemocional, para que luego sea un ser humano resiliente y no violento, que ha recibido el amor y protecciĂłn de su mamĂĄ desde el primer momento. Esto contribuye con una sociedad mĂĄs pacĂfica y amorosa tambiĂ©n.
En mis formaciones de doulas, el mĂłdulo que tiene que ver con quĂ© es ser doula se llama: la doula como constructora de una cultura de paz. ÂżPor quĂ© lo llamo asĂ? Porque una madre que puede tener un espacio de acompañamiento âindividual o con un grupo de madresâ va a poder criar un bebĂ© mĂĄs amado y con mĂĄs capacidad de amar. Esto tiene que ver con un proceso relacionado con la neurociencia, con las conexiones que ocurren en el cerebro de un bebĂ© cuando es amamantado, cuando es protegido. La cultura de paz se construye desde el vientre materno.
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