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Una f谩bula de Esopo: el acoso escolar y el fiscal tuitero 馃悩馃



En 2022, probablemente, presenciaremos una relegitimaci贸n de la fiscal铆a chavista, para barnizar un poco la barbaridad que se cometi贸 en 2017 con la difunta constituyente. El fiscal Tarek William Saab (驴en campa帽a?) se ha lanzado de cabeza en una cruzada contra el acoso escolar. Parece un objetivo noble. Los m茅todos utilizados tienen la sutileza de una polea de gimnasio y han incluido violaci贸n de derechos de menores y detenci贸n arbitraria de docentes de colegios privados.


Armamos un peque帽o panel de debate (a distancia) con: Angeyeimar Gil, trabajadora social y columnista de El Pitazo; el padre jesuita Arturo Peraza, vicerrector de UCAB Guayana y rector del colegio Loyola Gumilla de Puerto Ordaz, una de las instituciones se帽aladas por presunta "omisi贸n" ante acosos; y Carlos Trapani, coordinador de la ONG Cecodap.


La comunicaci贸n de la campa帽a




Angeyeimar Gil: 鈥淪i te refieres a la r茅plica que hizo el fiscal de los videos que fueron virales en redes sociales y que dieron inicio a la a los procesos judiciales de los adolescentes (...), efectivamente hay un mal uso de ese medio por parte de la Fiscal铆a, que adem谩s se ha convertido en una pr谩ctica de los 贸rganos oficiales: hacer una exposici贸n de las personas que est谩n siendo procesadas por los distintos delitos sin resguardar identidad, sin importar un poco guardar las formas e lo que significa un proceso judicial. Particularmente cuando se trata de adolescentes. La Ley establece que debe garantizarse la confidencialidad en todos los procesos administrativos o judiciales en los que los ni帽os, ni帽as y adolescentes (NNA) participen y que no se pueden exponer. Debe haber un respeto al honor y la reputaci贸n y a la propia imagen de los adolescentes, y por ninguna v铆a, ninguna persona, por m谩s autoridad que sea, puede hacer esta actuaci贸n鈥 Much铆simo menos el fiscal"


"Sobre poner como un tema destacado el acoso escolar, puede ser que resulte en algo positivo, que sea un tema atendido p煤blicamente, mediatizado, porque prende las alarmas, genera la necesidad de hacer cosas. La forma no es adecuada: la amenaza, el terror que se genera por parte del Ministerio P煤blico en la atenci贸n de esta situaci贸n. Siento que es inadecuado, pero seguramente podremos hacer un an谩lisis posterior en la historia de que pudo haber resultado como algo positivo porque eso moviliza a la gente, moviliza no solo a las familias a hablar con sus hijos del acoso escolar, a evaluar si sus hijos est谩n siendo v铆ctimas o est谩n siendo victimarios. Moviliza a la escuela a buscar alternativas, a hacer cosas. Por ejemplo, yo recib铆 la convocatoria en un colegio para ir a hablar en el consejo educativo sobre los mecanismos de resoluci贸n de conflictos y sobre c贸mo atender de manera adecuada los conflictos que se presentan en el colegio. O sea ya eso te da una idea de que efectivamente por lo menos ha habido una reacci贸n. Ahora, lo importante ser铆a que esa reacci贸n realmente sea una reacci贸n planificada, pensada, estructurada y que pueda mantenerse en el tiempo. Y que no sea moment谩nea solo por el boom de la noticia y por lo medi谩tico de la situaci贸n y por terror. Porque la actuaci贸n con base en el terror no va a traer los mejores resultados en la atenci贸n del acoso escolar o de la convivencia escolar鈥.





Arturo Peraza: 鈥淵o valoro positivamente la idea de una campa帽a, o en definitiva, el poner sobre el tapete el tema del acoso escolar como un tema importante. Creo que es un tema importante, creo que es un tema que hay que valorar, creo que es un tema que particularmente debe asumir el ministerio de Educaci贸n juntamente con el ministerio de Sanidad, porque son dos dimensiones que est谩n abordadas en este aspecto. Y considero que esa campa帽a fundamentalmente deber铆a estar dirigida por esas dos instancias鈥 Como instancias de sensibilizaci贸n. Pero no le quito al inter茅s al ministerio p煤blico y ojal谩 a la Defensor铆a del Pueblo como instancias protectoras en materia de derechos humanos, para tambi茅n asumir una campa帽a en esa direcci贸n. El tema es valioso, es importante, afecta la vida de j贸venes de una manera muy importante, de forma tal que todo lo que se pueda hacer por evitar las situaciones de acoso escolar, y superar las condiciones de violencia que se pueden presentar en las escuelas, a m铆 me parece importante鈥.





Carlos Trapani: 鈥淓l tema del acoso escolar merece ser visibilizado y problematizado. El primer paso para la prevenci贸n es hablar del tema. 驴Cu谩l es el problema? Bueno, cuando las autoridades, en este caso el ministerio p煤blico, exponen a presuntos agresores de acoso p煤blicamente en redes sociales. Las redes sociales no pueden ser tribuna para dirimir conflictos sociales. Puede haber determinadas problem谩ticas que s铆 se pueden ventilar. Lo que la ley proh铆be expresamente en el art铆culo 65 de la LOPNA es exponer, divulgar datos o informaci贸n que permite identificar de forma directa o indirecta a un ni帽o v铆ctima o a un ni帽o victimario. Entonces el ministerio p煤blico, como garante de la legalidad, no puede 鈥攅n aras de visibilizar la problem谩tica鈥 exponerlos al escarnio p煤blico, porque esa exposici贸n鈥 Primero, el video se sale de contexto, y segundo, violas el derecho a la defensa, la presunci贸n de inocencia, el debido proceso鈥 Y eso eventualmente pudiese generar unas consecuencias no esperables en la vida de los ni帽os involucrados. Incluso en las propias v铆ctimas鈥



La judicializaci贸n de casos


Angeyeimar Gil: 鈥淣o estoy de acuerdo con la judicializaci贸n de la atenci贸n del acoso escolar. Salvo, obvio, que se constituya en un hecho punible, que ya hay una legislaci贸n nacional s煤per importante. M谩s de 20 a帽os tiene la LOPNA y establece cu谩les son los mecanismos de atenci贸n en casos de delito por parte tanto de ni帽os como de adolescentes. Y es muy claro el procedimiento, est谩 apegado a todos los principios de la Convenci贸n de los Derechos del Ni帽o este y que busca, en el caso de los NNA con menos de 14 a帽os que haya una atenci贸n integral para evitar que la situaci贸n se repita, y en el caso de los adolescentes, que pasen al proceso penal, porque es un delito lo que sucedi贸. Si se cataloga como un delito. Ahora el acoso escolar no siempre es un delito. Solo cuando llega a un nivel de mucho tiempo, de mucha recurrencia del acoso es cuando puede llegar a convertirse en un enfrentamiento que pueda generar una lesi贸n en alguna de las de los involucrados. Pero la din谩mica que uno conoce como acoso escolar no necesariamente se convierte en un delito. Claro que ahora, con esta nueva ley que est谩 en discusi贸n, que no ha sido aprobada, ah铆 lo que establece es que s铆 va a atenderse como delito y que va el ministerio p煤blico a sancionar a los responsables. Eso supone un nivel de discriminaci贸n, porque los que son sancionables son una parte bastante peque帽a de los NNA que pudieran estar involucrados en situaciones de acoso, tanto como como v铆ctimas como victimarios. Porque en Venezuela la responsabilidad penal es a partir de los 14 a帽os"


"Entonces estamos hablando de judicializar solo a los adolescentes con m谩s de 14 a帽os que est茅n involucrados en situaciones de acoso. Los que est谩n por debajo de esa edad se atender谩n por el procedimiento que establece la LOPNA desde hace bastante tiempo, que es el consejo de protecci贸n para resolver el conflicto y para dictar medidas que eviten que esa situaci贸n se vuelva a repetir. Pero no vale la pena que nosotros establezcamos como procedimiento de atenci贸n del acoso escolar la judicializaci贸n, porque no supone un proceso pedag贸gico, porque no genera una atenci贸n desde una perspectiva social, sino una perspectiva netamente jur铆dica. Y efectivamente hay unas condiciones estructurales en el pa铆s y particularmente en las escuelas que no brindan condiciones para decir que la escuela est谩 funcionando perfectamente, que el sistema educativo est谩 cumpliendo su funci贸n social como para entonces acusar a los adolescentes de que son ellos los que est谩n fallando. Que son responsables absolutamente de la situaci贸n de acoso escolar, o de la violencia, o del delito que que pudieran haber cometido. Habr铆a como que hacer una revisi贸n de las estructuras para poder entonces sancionar y establecer que la forma correcta de atenderlo entonces es meterlos presos y procesarlos judicialmente鈥


鈥淓n el caso de la atenci贸n de los docentes, de los directores por la omisi贸n, habr铆a tambi茅n que decir que hay un vac铆o legal a partir de la reforma en 2009 de la Ley Org谩nica de Educaci贸n que limita las posibilidades de sancionar dentro de las instituciones educativas, estableciendo que las medidas que se vayan a tomar en situaciones de conflictos deben ser pedag贸gicas y que luego de aprobada la Ley Org谩nica de Educaci贸n se iban a aprobar otras leyes especiales de los subsistemas de educaci贸n que iban a tener como un poco m谩s de especificidad de c贸mo atender el conflicto o los conflictos que se puedan presentar en la din谩mica escolar. O las mejores sanciones para las distintas situaciones que se pudieran presentar. Pero ahorita hay vac铆o legal en ese sentido. Lo que s铆 dice la Ley y es el principio que uno asume como bandera es que todos los procesos de resoluci贸n de conflictos, al no estar establecido el procedimiento, la escuela debe acudir a la resoluci贸n alternativa de los conflictos. Y por eso se hace una exigencia de que las instituciones educativas establezcan manuales de convivencia. O acuerdos de convivencia. El proceso de construcci贸n de esos acuerdos de convivencia y de esos manuales deben ser 鈥攑ara que puedan surtir efecto鈥 procesos democr谩ticos y procesos. participativos de toda la comunidad educativa. Eso incluye a las autoridades, al personal docente, al personal administrativo, al personal de limpieza, a los pap谩s y las mam谩s, representantes legales y a los propios NNA en una actividad democr谩tica y participativa. Participativa de todos, en igualdad de condiciones. Se construye un instrumento normativo que va a regular las relaciones de convivencia y que deber铆a establecer la forma correcta de atender los conflictos, estableciendo no solo el procedimiento sino tambi茅n cu谩les son las posibles sanciones que se van a aplicar. Y al ser construido por todos, con participaci贸n real de todas las partes, ya eso en s铆 mismo constituye una acci贸n preventiva, 驴ves? Porque ya todos saben qu茅 esperar, cuando se presenta un conflicto, qu茅 esperar de la escuela, c贸mo van a ser sancionadas las personas que generaron el conflicto y c贸mo van a ser resguardados quienes terminan siendo v铆ctimas de esa situaci贸n"


"Entonces este proceso que te acabo de narrar no pasa en las escuelas venezolanas. Porque los acuerdos de convivencia se han convertido en un requisito que pide la zona educativa, y que los directores, en toda esta crisis que existe en el pa铆s desde hace ya bastante tiempo, de no tener recursos, de malos salarios, de pandemia, de cambios en las directrices de c贸mo actuar, de cu谩nto tiempo vamos a estar鈥 Todo lo que significa la crisis tambi茅n en el 谩mbito educativo. Entonces adem谩s se tienen que poner a construir unos acuerdos de convivencia. Y no lo hacen. Le pagan a alguien, le piden el favor a alguien que les redacte unos acuerdos de convivencia, van y los presentan en las instancias en las que los deben presentar, s煤per tard铆o, adem谩s, porque termina el a帽o escolar y ellos todav铆a est谩n esperando 鈥攍os que lo presentaron鈥 que les digan si eso est谩 aprobado o no, si si es correcto, si est谩 bien. Entonces al final no surte efecto. Cuando se presenta un inconveniente, cuando hay un conflicto, nadie sabe qu茅 hacer, nadie sabe c贸mo actuar. nadie sabe qu茅 esperar. Y lo que pasa regularmente es que se le pide a instituciones externas a la escuela que act煤en. Como al consejo de protecci贸n y ahora con esta din谩mica de judicializaci贸n y de presentar a los adolescentes por acoso escolar en el ministerio p煤blico, entonces el ministerio p煤blico ser谩 otra instancia a la que la gente acuda. Pero los acuerdos de convivencia no existen, no se logra que el proceso sea atendido en la escuela, porque la escuela no tiene tampoco herramientas ni est谩 capacitada para poder adelantar resoluciones de conflictos de manera alternativa. Tenemos all铆 una falla estructural que hay que reparar, que hay que tratar de establecer que esos procesos se den para que efectivamente la comunidad educativa pueda resolver sus asuntos y sus conflictos鈥


鈥淧ero adem谩s estamos hablando de NNA, personas en pleno desarrollo, que van a la escuela a formarse, no solo acad茅micamente, sino que principalmente van a formarse como ciudadanos. Van a aprender a convivir, a relacionarse con los otros. Y todas las personas somos diferentes, el conflicto siempre va a existir, la diferencia siempre va a existir y lo que deben aprender los NNA y tambi茅n las personas adultas es a poder dirimir esas diferencias sin afectar al otro, sin golpear, sin violencia y sin que se vulneren derechos. Sino tratar de resolver las cosas, conversar, reflexionar, apelar al respeto, a la tolerancia, al entendimiento y a la convivencia. Eso forma parte de la funci贸n de la escuela. Simplemente desaparece eso como funci贸n de la escuela. Porque se presenta un conflicto, y bueno, vamos al ministerio p煤blico y que el ministerio p煤blico resuelva c贸mo se atiende. Eso no tiene ning煤n sentido. Es un retroceso en los avances que se dieron con la LOPNA y con la firma y ratificaci贸n de la Convenci贸n de los Derechos del Ni帽o, porque estamos volviendo a la judicializaci贸n de los problemas sociales. El acoso escolar, la violencia que se da en las escuelas, tiene que ver con problemas sociales y deben ser atendidos de esa manera. Y particularmente con los NNA deben ser atendidos en lo pedag贸gico, brindar herramientas de convivencia, de respetar a los dem谩s, de entender cu谩les y de entender lo que significa ser ciudadanos. Y eso simplemente no aparece reflejado en toda esta din谩mica de los 贸rganos oficiales鈥.


Arturo Peraza: 鈥淪oy muy contrario a la creaci贸n de nuevos elementos de criminalizaci贸n, y de pensar que el sistema judicial debe ser utilizado fundamentalmente para eso. La LOPNA tiene un sistema muy interesante e importante que le entrega a las defensor铆as escolares y fundamentalmente al Consejo del Ni帽o y el Adolescente la responsabilidad de valorar la situaci贸n. Si un hecho, cualquiera que este sea, traspasa las condiciones como para tener que solicitar a la fiscal铆a general de la Rep煤blica, al ministerio p煤blico, una actuaci贸n鈥 Son estos 贸rganos los encargados a su vez de llamar a esta instancia para que tomen las decisiones que hubiera lugar. Y uno entiende que hay algunos casos en donde, efectivamente, menores de edad pueden incurrir en conductas tan graves y tan serias que eventualmente requieran un proceso de judicializaci贸n en s铆 mismo. Pero lo normal deber铆a ser que las instancias administrativas, l茅ase el ministerio de Educaci贸n, con otras instancias que acompa帽an este proceso, las defensor铆as escolares鈥 Fueran quienes asuman las situaciones que pueden escapar del control de la escuela鈥 Y que eventualmente necesiten un nivel de intervenci贸n para apoyar el trabajo de la escuela y evitar que las situaciones de violencia se puedan escapar鈥


鈥淓n los casos de acoso, particularmente, yo siento que el proceso de reeducaci贸n de los adolescentes es importante asumirlo desde la complejidad de lo que ese hecho significa. El acoso no es solamente de uno, o de un grupito muy chiquito de particulares que generan acoso. El problema del acoso es que normalmente implica al grupo completo de estudiantes, que de alguna u otra manera, parecen rechazar de manera indebida a un compa帽ero. La situaci贸n del propio muchacho que est谩 siendo rechazado, que tambi茅n requiere apoyo psicol贸gico y apoyo en su desarrollo, en t茅rminos de capacidad de relaci贸n con los dem谩s鈥 De forma tal que uno entienda que ese problema tiene una cantidad de vectores importantes que tiene que ser asumidos鈥 Y que el elemento de judicializaci贸n lo 煤nico que hace es perturbar ese proceso. Por eso yo, en lo personal, soy abiertamente contrario a que ese sea el modo de salida. Salvo situaciones excepcionales que requieran intervenci贸n, porque los hechos acontecidos suponen de suyo delitos graves e importantes que requieren procesos de judicializaci贸n. Por cierto, en los casos de los directores, todav铆a peor鈥 Porque lo 煤nico que usted est谩 convenciendo a cualquier docente es: evitar a como d茅 lugar ser directivo. Porque yo no s茅 qu茅 muchacho en unas condiciones determinadas puede llegar a un acto de violencia e implicar mi responsabilidad penal. Lo que ser铆a una perfecta locura y, am茅n de ello, supondr铆a una situaci贸n de inseguridad para todos los miembros o funcionarios p煤blicos鈥


鈥淢e llama la atenci贸n, de hecho, que este planteamiento de omisi贸n por parte de los docentes se ha aplicado solamente a las escuelas privadas. Pero yo he visto que han procesado casos en escuelas p煤blicas, pero eso no ha significado que el director de la escuela p煤blica haya sido procesado. Cosa que me alegra, por dem谩s, debo decir, porque esto es lo que se debi贸 haber evitado. Pero se帽alo la diferencia porque me parece haber observado eso. Puedo estarme equivocando en esta percepci贸n. Pero creo que hay que afinar un poquito el l谩piz para ver cu谩ndo es que imputan a docentes por presuntos comportamientos de omisi贸n, en condici贸n de posici贸n de garante鈥 Y en cu谩les casos no los han imputado cuando se dan situaciones an谩logas, y por lo tanto se debi贸 haber aplicado la misma soluci贸n, si es que se quiere ser justo y equitativo鈥 Pero insisto, creo que ese supuesto no es feliz. No ayuda. Como no ayuda judicializar a menores de edad cuando puede haber otras alternativas de soluci贸n de conflictos鈥.


Carlos Trapani: 鈥淔铆jate, tienes un problema jur铆dico: el acoso escolar no est谩 tipificado como un delito. Ni siquiera encuentras un art铆culo que te lo defina. Por lo tanto, el acoso escolar no es sancionable. 驴Qu茅 es lo que pasa? Que el acoso escolar es una violencia que va en escalada, que es progresiva, que es intencional, y se incrementa en frecuencia y en severidad si no hacemos intervenciones oportunas 驴Qu茅 pasa? Que y,o eventualmente. acosando a un ni帽o f铆sicamente, yo pudiese cometer un delito, en este caso lesiones, que es el delito que se le est谩 imputando a los adolescentes. Entonces hay otras expresiones de acoso鈥 El psicol贸gico, el relacional, en donde no necesariamente hay un video o hay evidencias f铆sicas. Entonces hay situaciones que son distintas鈥


鈥溌縌u茅 creo yo? Bueno, que la judicializaci贸n no puede ser el primer y el 煤nico recurso. Es decir, en aquellos casos de delito, en el marco del acoso, debe haber una denuncia. No avalamos la impunidad y siempre exigimos la protecci贸n de las v铆ctimas. Lo que hay que entender es que hay algunas circunstancias de acoso, que en detecciones tempranas, que no necesariamente sean punibles鈥 La escuela, con estrategias pedag贸gicas, incluso con la articulaci贸n de sistemas de protecci贸n鈥 Pudiese intervenir y pudiese abordar. Y lo que hemos insistido en Cecodap: es mucho m谩s f谩cil la prevenci贸n que la atenci贸n. El reto que tenemos como escuela es transversalizar la convivencia y el clima escolar dentro de la gesti贸n educativa, donde los chicos puedan tener espacios, oportunidades, para hablar de sus problemas, hablar de sus conflictos, y recibir una adecuada y oportuna orientaci贸n鈥.


El l铆mite de una muchachada y lo delictivo


Angeyeimar Gil: 鈥淓l acoso escolar no es exclusivo de los adolescentes, o sea que no est谩 propiamente relacionado con los cambios de la adolescencia, con lo hormonal. Eso puede influir, puede ser un factor que influye, puede ser que pase m谩s. Que ahorita veamos m谩s que son los adolescentes. Pero el acoso como pr谩ctica puede pasar con ni帽os m谩s peque帽os y no tendr铆a estrictamente que ver con lo hormonal. O de la impulsividad. No propiamente se debe ver as铆 porque estar铆amos reduciendo el problema a una poblaci贸n de determinada edad y eso no est谩 bien, porque es un problema que afecta a todos los NNA. Y por otro lado hay una diferencia entre una discusi贸n, entre un conflicto y el acoso escolar. Porque el acoso tiene unas caracter铆sticas particulares: es reiterativo, es constante, que tiene una intenci贸n, que es planificado, que adem谩s va en escalada. O sea, hay unas caracter铆sticas para determinar que la agresi贸n que recibi贸 un ni帽o forma parte de una situaci贸n de acoso escolar"


"Entonces no todo lo que nosotros hemos visto en las redes, los videos que han salido en redes鈥 No todos calificar铆an como acoso escolar, porque para determinar eso, habr铆a que conocer la historia, habr铆a que conocer, por ejemplo, cu谩ntos episodios han sucedido, cu谩l ha sido la relaci贸n entre las personas involucradas. Y all铆 en esa situaci贸n, cuando es realmente constante, cuando es una situaci贸n que lleva tiempo, y que la v铆ctima tiene tiempo soportando las agresiones, la violencia verbal o psicol贸gica, entonces all铆 s铆 hay una responsabilidad de las personas adultas que rodean a los NNA en la escuela de no haber visto, de no haber frenado y de no haber atendido esa situaci贸n. Entonces en ese caso s铆 corresponder铆a hacer el llamado de atenci贸n a la escuela, pero tendr铆amos que tomar en consideraci贸n todo lo que te cont茅 antes de los acuerdos, de cu谩les son las condiciones que tienen las escuelas en Venezuela, el salario de los docentes, la preparaci贸n y las herramientas para asumir la resoluci贸n alternativa de conflictos. Es toda una pol铆tica que debe existir en el nivel nacional, que supone no solo establecer una ley, sino que haya recursos, que haya inversi贸n, que se hagan cosas, es decir que el Estado asuma su responsabilidad de garantizar que las escuelas puedan ser espacios seguros. Hasta que eso no suceda no tendr铆a mucho sentido decir que se est谩n haciendo cosas para prevenir o para frenar el el acoso escolar鈥.


鈥淵 no necesariamente al ni帽o que acosa lo podemos catalogar como que tiene una patolog铆a. El acoso tambi茅n puede ser el resultado o la respuesta, la consecuencia de una persona que vive la violencia. Es como la respuesta social frente a ser v铆ctima de una violencia que puede ser familiar, comunitaria o de otro NNA. All铆 tambi茅n hay que poner la mirada en qu茅 pasa con los NNA que act煤an como agresores o como victimarios en el acoso escolar, qu茅 es lo que pasa en su vida y qu茅 es lo que genera que se convierta en un acosador. Entonces cuando se habla de acoso siempre la mirada est谩 en la v铆ctima, y est谩 muy bien que miremos a la v铆ctima, que intentemos proteger, que brindemos las condiciones para recuperar a la v铆ctima de esa situaci贸n. Pero hay que recordar que, cuando hablamos de acoso escolar, estamos hablando de pares, es decir, estamos hablando de NNA, y todos, la v铆ctima y el victimario, tienen derechos. Y tienen derecho tambi茅n a la protecci贸n especial, entonces hay que ver qu茅 pasa con el victimario y qu茅 podemos ofrecer para que deje de ser victimario. Qu茅 cosas pasaron en su vida y cu谩l fue la omisi贸n que hubo tambi茅n del Estado, de la familia y de la sociedad para que llegara a convertirse en eso. No es solo que tiene una patolog铆a y se volvi贸 loco y entonces acosa a la gente. Eso no es as铆. Porque es resultado de una sociedad. Los acosadores escolares son resultados de una sociedad y de unas formas de relaci贸n que existen en la sociedad, que adem谩s se imponen como la norma y como la mejor forma, por ejemplo, de ser reconocidos, de sentirse exitosos, y eso tambi茅n hay que atenderlo, y lo tiene que atender la escuela, y lo tiene que atender el Estado, la familia y la sociedad. Tiene que haber otros cambios estructurales para lograr realmente prevenir el acoso escolar鈥


Arturo Peraza: 鈥淓fectivamente, establecer un l铆mite cuando estamos hablando de un 谩rea gris es complicado. Yo creo que en aquellos casos en donde t煤 puedes llegar a arreglos entre las partes, porque los efectos da帽osos del hecho son menores鈥 No deber铆an tender a ser judicializados, sino que tienen que ser trabajados en el 谩mbito administrativo. Es decir, en el proceso escolar, y con ayuda probablemente del Consejo del Ni帽o y Adolescente, de las defensor铆as escolares y otras instancias del ministerio de Educaci贸n, incluso del ministerio de Sanidad, que ayuden a abordar el problema y el proceso. Cuando los da帽os, efectivamente, son suficientemente importantes como para que un arreglo entre las partes no sea posible, porque el delito o el hecho cometido genera un da帽o en las personas鈥 Que no puede ser objeto de arreglo seg煤n el derecho penal鈥 Es all铆 donde yo siento que, bueno, que est谩s delante de una cosa que es m谩s de una muchachada y que comporta una situaci贸n de delito que, perfectamente, digamos, es posible el camino de la imputaci贸n. Y por eso se帽alo el hecho de que los Consejos de Protecci贸n de Ni帽os, Ni帽as y Adolescentes pueden hacer ese elemento de distinci贸n y convocar a la fiscal铆a en aquellos casos en donde evidente y abiertamente hay un delito. Pero donde estamos hablando de delitos menores deber铆a evitarse a como d茅 lugar la criminalizaci贸n de la conducta. Y m谩s bien promover la idea de una soluci贸n alternativa de conflicto, que son los modos en donde la sociedad venezolana puede hacerse adulta: en la b煤squeda de salidas a problemas y no en la creaci贸n de peores problemas que aquellos que t煤 quieres resolver鈥


Carlos Trapani: 鈥淢ira, hay que estar atentos a diferenciar una muchachada de un hecho de violencia. Porque no hay violencias buenas ni violencias malas. Violencias permitidas y violencias no permitidas. Toda situaci贸n de acoso es violencia. Solo que en funci贸n de los hechos concretos, de la agresividad, de la frecuencia, de la intensidad, el abordaje es distinto. 驴Qu茅 es lo que ha pasado en el colegio? 驴Y ha sido una constante? Que se minimizan los hechos y se llega a decir que son problemas de muchachos鈥 Y que son los muchachos quienes tienen que resolver sus propios problemas鈥 Y eso es relativo. Porque los chicos pueden tener la habilidad de hablar, de expresarse, pero no necesariamente tienen la competencia para resolver conflictos. Y si trasladamos la responsabilidad de resolver un conflicto a los ni帽os sin el debido acompa帽amiento鈥 Bueno, ah铆 probablemente generamos problemas. Hay otro aspecto importante, que es contracultura鈥 Que se materializa en el acoso鈥 Que tiene que ver con el chalequeo, la broma鈥 Lo jocoso forma parte de nuestro sistema de relaciones. En ese sentido, yo creo que es importante, con los ni帽os, hacer esfuerzos pedag贸gicos. Incluso con los adultos. Que una cosa es re铆rme con los dem谩s. Y otra muy distinta re铆rme de los dem谩s. Y eso se educa, eso se practica y eso se modela鈥


鈥淵 hay que entender que el NNA es un ser biopsicosocial y responde a distintas etapas de desarrollo. Hay unos antecedentes. Cada caso tiene sus propias caracter铆sticas. Eventualmente un agresor pudo haber sido una v铆ctima. O ese agresor que condenamos o rechazamos, probablemente es v铆ctima de violencia en su familia, y entendi贸 que la violencia es una forma de relaci贸n. O una forma para ejercer el poder, para que una persona haga lo que yo quiero. Entonces son situaciones complejas, porque tocan lo familiar, tocan lo comunitario, tocan lo escolar, tocan lo relacional. Y lo que tenemos es que aprender a convivir. Donde el conflicto es inevitable, pero yo no puedo utilizar la violencia para dirimir un conflicto鈥


Banalizaci贸n de la violencia entre NNA


Angeyeimar Gil: 鈥淪铆 hay una promoci贸n de de la violencia, de la naturalizaci贸n de la violencia que le llega a los NNA por todas las v铆as, por todos los medios y corresponde a la familia, a la sociedad y al Estado poder enfrentarlo, o poder brindarles otras alternativas a los NNA que los eduquen y los formen, entendiendo que no que no es correcto, desde otra perspectiva鈥 De convivencia, de compartir, de respetarse, con base en los DDHH. Es un trabajo educativo, es un trabajo pedag贸gico que hay que hacer. Los adolescentes no es que rechazan la autoridad. Hay un proceso, y hay un punto, un momento en la adolescencia, en la que eso sucede. Y eso va a suceder 鈥攎谩s o menos鈥 dependiendo de la crianza. dependiendo de la historia del adolescente, de lo que vivi贸, de c贸mo fue la relaci贸n con sus padres, de la estructura que tuvo. O sea, no es que todos los adolescentes son unos irreverentes por naturaleza y no le van a prestar atenci贸n a los adultos. Eso no es tan as铆, no es tan extremo. Y para lograr que los adolescentes puedan tener una relaci贸n con los adultos y con la sociedad m谩s armoniosa, m谩s de convivencia, necesitamos que desde que son peque帽os los tratemos de una manera correcta. Es decir, reconoci茅ndolos como sujetos de derecho, logrando y promoviendo que haya participaci贸n desde que son peque帽os. Involucr谩ndolos en las decisiones que se toman"


"Por eso el cambio de paradigma que hubo con la Convenci贸n de los Derechos del Ni帽o hizo mucho 茅nfasis en la participaci贸n de la infancia como un principio transversal de cualquier proceso que quiera hacer cualquier persona para proteger a la infancia. Si no se da el proceso de participaci贸n, de la toma de decisi贸n, del reconocimiento como ciudadanos, como sujetos de derecho, es como complicado luego que le queramos pedir a los adolescentes鈥 Porque siempre se les pide y se les exige 鈥攃uando est谩n en ese momento de su desarrollo鈥 que tengan inter茅s por lo colectivo, que tengan inter茅s por resolver los conflictos de mejor forma, o de una manera adecuada, o de la manera que los adultos creemos que es adecuada鈥 Algunos鈥 Porque los adultos tambi茅n tienen problemas de ese tipo, y los adultos tambi茅n cometen actos de violencia. Y son adultos. O sea que no es un problema exclusivo de los adolescentes. Los adultos tambi茅n hacen acoso. Entonces no se trata solo de los adolescentes, pero si nosotros logramos establecer unas formas de atender a los adolescentes, con base en respetarlos como personas en desarrollo, involucr谩ndolos en los procesos de manera progresiva, respetando que los chiquiticos hacen unas cosas, que los m谩s grandes pueden hacer otras, o sea sus capacidades tanto intelectuales como f铆sicas鈥 Pero involucr谩ndolos en los procesos sociales鈥 Bueno, vamos a tener adolescentes interesados en participar, en involucrarse, en construir y van a tener una relaci贸n con los adultos, no sobre la base del rechazo o de desconocer a la autoridad鈥 Porque el desconocimiento de la autoridad, en el caso de los adolescentes, es una respuesta al autoritarismo que generaron los adultos en todo el proceso anterior. Es una evaluaci贸n tambi茅n de c贸mo tratamos a los NNA, y de c贸mo los criamos, y de c贸mo logramos incorporarlos en la sociedad desde siempre. Para que no sea una exigencia en un momento dado, y no haya las herramientas, y no tengan la capacidad para hacerlo. Ese es el choque que hay con los adolescentes鈥.


Arturo Peraza: 鈥淐iertamente, los chicos est谩n viviendo un per铆odo de importante relativizaci贸n de valores fundamentales que atentan contra el proceso de desarrollo del adolescente. Porque los chicos necesitan, en una primera fase, entender par谩metros generales de lo que est谩 bien y lo que est谩 mal, y despu茅s es que podr谩n ir entendiendo los matices grises de ese conjunto de par谩metros, entendiendo que no necesariamente siempre est谩 mal o siempre est谩 bien una conducta determinada. Y que puedan entender lo que significa moderaci贸n, pero esto es justamente el proceso de irse haciendo adulto. Los chicos est谩n sometidos a un bombardeo, hoy en d铆a, por parte de las redes, los medios, etc茅tera, en donde se relativiza鈥 Y cualquier conducta parece leg铆tima o v谩lida simplemente por ser deseada o querida. Creo que la educaci贸n tiene que enfrentar esa realidad, tiene que volver a ayudar a los j贸venes a establecer par谩metros. Y no niego que con los muchachos esto es dif铆cil, pero aqu铆 es justamente un juego entre padres, representantes, sistema educativo鈥 que ayude a que los chicos puedan entender ese proceso de decisiones. En el momento en que t煤 quieres trabajar esto, creo que una pedagog铆a que fundamentalmente parta de la pregunta, parta de ese trabajo por el cual el joven 鈥攑or caminos de introspecci贸n鈥 va tratando de determinar qu茅 es aquello que est谩 bien o que est谩 mal, y logre entender, y logre discutir las razones por las que un criterio se considera bueno, se considera malo鈥 puede ayudar m谩s que simplemente normas heter贸nomas, es decir, normas venidas desde fuera, desde autoridades supuestas que le dicen: Usted tiene que hacer esto, usted tiene que hacer aquello y no puede hacer lo otro. Probablemente en un adolescente esto funciona muy mal. En cambio los procesos may茅uticos, es decir, ese ejercicio de poder descubrir la verdad por s铆 mismo y entender las razones, es lo que probablemente m谩s puede ayudar a trabajar los criterios fundamentales de conducta que necesitan desarrollar nuestros adolescentes鈥.


Carlos Trapani: 鈥淐reo que la infancia y la adolescencia viven momentos muy complejos de violencia. El impacto de la pandemia por COVID-19鈥 No son los mismos ni帽os antes de la pandemia y despu茅s de la pandemia. Vivieron un proceso escolar fuera de las escuelas durante dos a帽os. Eso tiene un impacto. M谩s todo el tema vinculado a la violencia, m谩s todo el tema vinculado al abuso. En Cecodap hemos identificado un incremento importante en alteraciones en el estado de 谩nimo. Y eso implica cuadros depresivos, cuadros de agresividad, cuadros de tristeza, incluso ideaci贸n suicida. 驴Eso qu茅 indica? Bueno, que hay un compromiso en la salud mental. Y creo que las escuelas se han quedado rezagadas en lo que hay que hacer para intervenir. Educaci贸n emocional, incorporar las artes, la cultura, el cine, la fotograf铆a, actividades f铆sicas鈥 驴C贸mo hacemos que el hecho educativo sea trascendente? 驴C贸mo atendemos a la familia? 驴C贸mo establecemos mecanismos de coordinaci贸n? 驴C贸mo aprendemos a comunicarnos? 驴C贸mo aprendemos a resolver el conflicto? Que son habilidades b谩sicas y necesarias de la vida adulta. Eso la escuela lo dej贸 de hacer. Entonces por eso tenemos los problemas de violencia que tenemos. Y evidentemente la impunidad, la falta de aplicaci贸n de la ley鈥 Creo que tambi茅n son factores que contribuyen. Creo que la recomendaci贸n es apostar a escuchar a los NNA. A medida que los podemos escuchar鈥 Sus opiniones, sus puntos de vista, sus preocupaciones, sus propuestas鈥 Podemos ver una hoja de ruta que nos permita como adultos convertir a la escuela en un espacio afectivo, formativo y protector鈥.



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